Un cowboy camina por las calles de Madrid (La imagen es similar a la del cine mudo. De fondo escuchamos una melodía interpretada por un banjo mal tocado). Se para a mirar una fuente donde hay un querubín/angelote que está soltando un chorrito. Al ver esto, el cowboy se muerde los labios y aprieta los puños; mira con desesperación alrededor y a lo lejos ve un bar. Rápidamente se dirige hacia allí caminando con urgencia. Nada más entrar al bar se acerca al camarero que está detrás de la barra secando vasos. Da un manotazo en la barra y dice: -Un whisky- (Esto aparece en un inserto imitando una película muda). El cowboy, nervioso, mediante gestos discretos intenta comunicarle al camarero su incontinencia: -¿El cuarto del...?- el camarero le interrumpe: –Al fondo a la derecha.- (El diálogo como inserto). Nuestro protagonista corre desesperado hacia el fondo en busca del cuarto de baño, instantes después escuchamos unos golpes que provienen de allí (Al mismo tiempo la música deja de sonar). Alarmado por los ruidos, el camarero mira hacia el fondo y observa al cowboy que vuelve tranquilo a su sitio en la barra, éste agarra el vaso de whisky, se lo bebe de un solo trago, y despidiéndose deja unas monedas. El cowboy abandona el bar. El camarero intrigado por lo sucedido corre a los aseos y ahí es testigo de una imagen insólita: un tipo yace tirado en el suelo sollozando con visibles signos de violencia y sosteniendo entre sus manos un banjo.