En una transitada calle de Barcelona se desarrolla un interesante experimento. Tras el cristal de un escaparate - EN PLANO SUBJETIVO HACIA LA CALLE- se ve como una pareja de jóvenes salta a cámara y sonríe por ese escaso lapsus de tiempo. Luego salta un niño, una anciana, una pareja de extranjeros, unos obreros de la construcción, una oficinista, un policía y también un perro. Todos teniendo la misma reacción, una sonrisa.
EL PLANO SE ABRE y vemos que en la calle todos estos personajes, junto a otros que se incorporan, saltan frente al escaparate para ser grabados por la nueva cámara Sony NXCAM que se encuentra dentro de la tienda pero a una altura más elevada de lo normal.
Un dependiente de la tienda se acerca a la cámara y baja su altura para que así, ésta, pueda estar al nivel de los transeúntes que pasan frente al local.
Un "Ahhh" de alivio por parte de los transeúntes se escucha desde la calle seguido por un aplauso. Ahora todos pueden mostrar su mejor sonrisa en pantalla.